martes, 21 de julio de 2009

Abono para las rosas


El mejor abono que puedes usar para tus rosas es el estiércol. Si no, echa mantillo, turba negra, guano u otros abonos orgánicos de calidad. Hoy día, hay a la venta sacos de estiércol que no huele mal y compuestos orgánicos preparados interesantes.



Cada invierno, aplica 3 kilos por metro cuadrado de estiércol bien "hecho", bien fermentado; o bien, mantillo, turba,...guano ( de este último, menos. Lee el envase). Entiérralo ligeramente con una azada, pero sin profundizar porque romperías raíces. A principios de primavera ya empezará a liberar elementos minerales para la planta.

Con este abono anual, tendrá suficiente tus Rosales para cubrir sus necesidades de nutrientes durante todo el año. No obstante, si quieres, puedes complementar el abonado orgánico con un abonado químico o mineral. El fertilizante mineral puede ser uno del tipo 15-15-15 o bien uno de lenta liberación (mejor). La dosis, para cualquiera de los dos, sería unos 60 gramos por planta y año, repartiéndolo en dos aplicaciones, una de 30 gramos en primavera y otra de 30 gramos en otoño. Hay a la venta fertilizantes especialmente formulados para Rosales.


Presta atención a posibles carencias de algún elemento nutricional (Hierro, Nitrógeno, Potasio, etc.) en tus rosas. Es frecuente en suelos muy calizos (también llamados alcalinos, por su pH elevado -mayor de 7,5-), la carencia del elemento Hierro (Fe), ya que en este tipo de suelos escasea (la caliza provoca que el hierro se insolubilice, es decir, que no pueda disolverse en agua y , por tanto, las raíces no pueden tomarlo).

La carencia de Hierro se delata porque las hojas amarillean. Para corregirlo, lo más sencillo es aplicar al suelo Hierro mediante un tipo de abono especial llamado 'quelatos de hierro'. Pídelo así: 'quelatos de hierro'. Usa la dosis que recomienda el fabricante. Otras cosa buena que puedes hacer es corregir la alcalinidad del suelo para que se libere ese hierro, que tiene en abundancia, pero que como digo está insoluble. Para ello, es preciso acidificar dicho suelo. Hay varias maneras, pero una es incorporar cada año turba rubia (la turba puede ser negra, más conocida, o rubia), que además esponja el suelo y es muy bueno para la planta.