miércoles 18 de noviembre de 2009

Abono verde

Enriquecer los suelos es una tarea fundamental y una forma de lograrlo es mediante la plantación de diferentes productos no comestibles, pero que sirven para aumentar la fertilidad del terreno. Estas especies son las que denominamos abono verde y su empleo es muy sencillo: antes de que florezcan, las cortamos y enterramos. De esta manera, labrar la tierra será más fácil.

Las plantas más requeridas como abono verde son de dos clases:

De invierno: el nitrógeno se adhiere a sus raíces convirtiéndolas en el producto estrella. Son las legumbres (habas) y los cereales (trigo, avena...).
Estivales: en verano nos decantamos por leguminosas (soja) y/o gramíneas (maíz). La alfalfa es también una excelente opción.