jueves 30 de julio de 2009

Calendario para abonar el bonsai

Calendario de abonado:

El periodo de abonado es en Primavera (Marzo-Junio) y Otoño (Septiembre-Noviembre).

Empezamos a mediados de Marzo. Ponemos tantas bolas como cm de maceta tengamos. Al mes siguiente (en

Abril sin sacar las bolas anteriores) volvemos a poner tantas bolas por cm de maceta. En mayo sacamos las primeras bolas que pusimos en Marzo y las cambiamos por otras nuevas siguiendo las mismas reglas.

Seguimos estas reglas hasta el mes de Junio.

En Julio y Agosto no abonaremos. A mediados de Septiembre volvemos a abonar con las reglas explicadas anteriormente hasta Noviembre


martes 28 de julio de 2009

Cómo abonar un bonsai

La mejor manera de abonar a los bonsái es con abono orgánico japonés. El mejor, en mi opinión, es el Bio Gold. Es un fertilizante orgánico muy cómodo de utilizar en forma de bola triangular. No rueda ni hace mal olor (ya está fermentado), y no cría moho. Modo de empleo: Se colocan los granos encima de la tierra alejados del tronco. Dosificación: 1 grano por cm de maceta. Composición: 5,5% nitrógeno, 6,5% fósforo, 3,5% potásio, más los micronutrientes: hierro, magnesio, cobre, etc...


domingo 26 de julio de 2009

Abono para bonsai

Los bonsái, al estar en un volumen limitado de tierra necesitan ayudas para evitar que gasten las reservas del suelo.

Aquí es donde entran los abonos. Lo mejor es subministrar pequeñas y constantes cantidades de abono, que abonar abundantemente de vez en cuando. Cada especie requiere una cantidad especifica de abono pero en general los árboles jóvenes requieren más que los adultos. Se recomienda administrar abono sobre todo en primavera(fase vegetativa) y otoño(guarda reservas para pasar el invierno) y en verano e invierno no abonar. Cuando un arbolito esta enfermo,dévil o recien trasplantada no se debe abonar. En estos casos es mejor dejar el abono y subministrarle vitaminas B1 o productos vitalizantes que puedes encontrar en comercios especializados.

Clases de abono:
Abono líquido o mineral: Son aquellos abonos quimicamente puros, totalmente solubles y directamente asimilables por la planta. Normalmente son ricos en Nitrogeno, Fosforo, Potasio, Magnesio y microelementos como el Hierro, Manganeso, Zinc y Boro. Personalmente son los que utilizo más en primavera (21Marzo/20Junio) para los bonsái de exterior y durante todo el año para los bonsái de interior. Fácilmente se encuentran en cualquier Garden, o centro comercial. Hay que mirar bién la dosificación, pues un exceso de abono puede matar el arbolito.

Abono orgánico: Son aquellos abonos compuestos de materia orgánica vegetal o animal. El arbolito no puede de entrada asimilar este abono, primero debe ser mineralizado por esta razón son de liberación lenta y duradera. Normalmente son ricos en Nitrogeno, Fosforo y Potasio Hay diferentes tipos de abono orgánico; en bolitas de color amarillo y blanco que se encuentran en cualquier Garden y el abono orgánico japones en bolas que se encuentran en comenrcios especializados. Personalmente prefiero el abono orgánico japones, y lo utilizo en otoño(21Septiembre/20Noviembre) para mis bonsai de exterior. La distribución de las bolas tampoco nos ha de obsesionar, es 1 bola por 7 cm de maceta separadas del tronco. No pasa nada si es una bola más o una menos, al ser de liberación lenta no puedes matar al arbolito por sobredosis. El único inconveniente de este abono es que produce un poco de olor y te puedes encontrar larvas de mosca al retirarlo.

sábado 25 de julio de 2009

Abono de hortalizas




Abono del huerto: Mediante el abonado aumentamos la fertilidad del suelo y se restituyen los nutrientes minerales extraídos por los cultivos y perdidos por lavado.

Los orgánicos son estiércol, compost, mantillo, humus de lombriz, etc.

Los orgánicos producen humus y también liberan nutrientes minerales como el Nitrógeno, Fósforo, Azufre, etc. a medida que son descompuestos por los microorganismos del suelo.

Desde una perspectiva ecológica, los abonos orgánicos, aunque de absorción más lenta que los sintéticos, favorecen a los suelos al activar las bacterias descomponedoras y a largo plazo son la mejor alternativa.

Los nutrientes que contienen los abonos orgánicos permanecen en el suelo mucho más tiempo que los artificiales, evitándose además que por lixiviación se contaminen los acuíferos o se laven más rápidamente de las capas superficiales del suelo.

Abonos minerales

Los abonos minerales o inorgánicos suelen ser productos químicos sintetizados. Se dividen en:

* Fertilizantes nitrogenados

* Fertilizantes fosfatados

* Fertilizantes potásicos

Pueden ser sólidos (polvo, gránulos y bolitas) y líquidos. Tenemos:

Fertilizantes convencionales, de uso común en agricultura. Ejemplo: 15-15-15, Nitrato amónico, Superfosfato simple, Cloruro potásico, etc.

Abonos de lenta liberación. Son más caros. Se van disolviendo poco a poco.

Fertilizantes líquidos. Se diluyen y se pueden aplicar con una regadera o mediante el riego por goteo (fertirrigación).

Abonos foliares. Se echan sobre las hojas. Es una interesante técnica a emplear cuando el abonado radicular no es efectivo. Es útil cuando el suelo no es muy profundo y después de una plaga o una enfermedad, la respuesta es rápida y se restablece la actividad radicular. También para corregir carencias de micronutrientes (Hierro, Manganeso, Boro, Cobre, Cinc...) con la fertilización foliar de microelementos y aminoácidos, después de una helada recupera el cultivo.


Existen algunos abonos organo-minerales, formados a base de compuestos orgánicos enriquecido con minerales. Se venden en sacos.

Todos estos abonos inorgánicos o sintéticos se asimilan más rápidamente que los orgánicos, es decir, que las plantas dispondrán de ellos desde el momento de echarlos; los orgánicos, no.

jueves 23 de julio de 2009

Abono para árboles frutales

En general, unos 2 o 3 kilos de estiércol, turba, mantillo, etc. Si dispones de restos de ceniza de la chimenea, puedes añadirlos también. Recuerda mezclarlo todo bien con la tierra del hoyo.

Si el suelo es muy malo, muy pobre, muy arcilloso o muy arenoso, mejor echa 3 o 4 kilos para enmendarlo un poco.

Si el árbol es un ejemplar grande, con un gran cepellón, debes aumentar esta cantidad hasta un máximo de 10 kg. de abono orgánico por árbol.

Aunque es menos importante que el abonado orgánico (más opcional), puedes añadir unos 20 o 30 gr. de abono mineral N-P-K tipo 15-15-15 o uno de lenta liberación (tipo Nitrophoska).

• Introduce el árbol en el hoyo y procura que quede el cuello a ras del suelo, no enterrado. Ve echando tierra y asentándola con el pie o con el mango de la azada.

martes 21 de julio de 2009

Abono para las rosas


El mejor abono que puedes usar para tus rosas es el estiércol. Si no, echa mantillo, turba negra, guano u otros abonos orgánicos de calidad. Hoy día, hay a la venta sacos de estiércol que no huele mal y compuestos orgánicos preparados interesantes.



Cada invierno, aplica 3 kilos por metro cuadrado de estiércol bien "hecho", bien fermentado; o bien, mantillo, turba,...guano ( de este último, menos. Lee el envase). Entiérralo ligeramente con una azada, pero sin profundizar porque romperías raíces. A principios de primavera ya empezará a liberar elementos minerales para la planta.

Con este abono anual, tendrá suficiente tus Rosales para cubrir sus necesidades de nutrientes durante todo el año. No obstante, si quieres, puedes complementar el abonado orgánico con un abonado químico o mineral. El fertilizante mineral puede ser uno del tipo 15-15-15 o bien uno de lenta liberación (mejor). La dosis, para cualquiera de los dos, sería unos 60 gramos por planta y año, repartiéndolo en dos aplicaciones, una de 30 gramos en primavera y otra de 30 gramos en otoño. Hay a la venta fertilizantes especialmente formulados para Rosales.


Presta atención a posibles carencias de algún elemento nutricional (Hierro, Nitrógeno, Potasio, etc.) en tus rosas. Es frecuente en suelos muy calizos (también llamados alcalinos, por su pH elevado -mayor de 7,5-), la carencia del elemento Hierro (Fe), ya que en este tipo de suelos escasea (la caliza provoca que el hierro se insolubilice, es decir, que no pueda disolverse en agua y , por tanto, las raíces no pueden tomarlo).

La carencia de Hierro se delata porque las hojas amarillean. Para corregirlo, lo más sencillo es aplicar al suelo Hierro mediante un tipo de abono especial llamado 'quelatos de hierro'. Pídelo así: 'quelatos de hierro'. Usa la dosis que recomienda el fabricante. Otras cosa buena que puedes hacer es corregir la alcalinidad del suelo para que se libere ese hierro, que tiene en abundancia, pero que como digo está insoluble. Para ello, es preciso acidificar dicho suelo. Hay varias maneras, pero una es incorporar cada año turba rubia (la turba puede ser negra, más conocida, o rubia), que además esponja el suelo y es muy bueno para la planta.



martes 7 de julio de 2009

Efectos de los abonos sobre el suelo

El uso de los abonos entraña dos tipos de consecuencias que pueden comportar riesgos sanitarios para el hombre y daños a los ecosistemas. El riesgo sanitario más común es el relativo al consumo de agua rica en nitratos para la alimentación.

El riesgo medioambiental más citado es el de la contaminación del agua potable o la eutrofización de las aguas, ya que si los abonos, orgánicos o minerales, son difundidos en cantidad excesiva para reponer las necesidades de las plantas y si la capacidad de retención de los suelos no es grande, entonces los elementos solubles llegan a la capa freática por infiltración, o hacia los cursos de agua por arrastre.

Generalmente, las consecuencias de la utilización de los abonos, que pueden comportar riesgos y que son criticadas, son las siguientes:

Efectos sobre la fertilidad de los suelos, su estructura, el humus y la actividad biológica;
Efectos sobre la erosión
Efectos ligados al ciclo del nitrógeno y a la toxicidad de los nitratos en las aguas potables;
Efectos ligados a la degradación de los abonos inutilizados, que emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera:
Efectos ligados al ciclo del fósforo.
Efectos ligados a otros elementos nutritivos (potasio, azufre, magnesio, calcio, oligoelementos
Efectos ligados a la presencia de metales pesados(cadmio, arsénico, fluor) o de elementos radiactivos (significativamente presentes en los fosfatos, y en los purines de cerdos por los metales pesados)
Efectos sobre los parásitos de los cultivos;
Eutrofización de las aguas dulces y marinas;
Efectos sobre la calidad de los productos;
Contaminación emitida por la industria de producción de abonos;
Utilización de energía no renovable.
Agotamiento de los recursos minerales
Efectos indirectos sobre el entorno, por efecto de la mecanización en la agricultura intensiva.